Fisioterapia

Qué es la fascia y para qué sirve en el cuerpo humano

Mujer recibiendo tratamiento lumbares en Fisioterapia Galapagar

Últimamente oímos hablar mucho sobre la fascia, sobre todo de parte de muchos fisioterapeutas, pero qué es exactamente y para qué sirve. En FisioClinic Galapagar queremos aclarar estas dudas.

La fascia es un tejido fibroso con apariencia de membrana traslucida formada por tejido conectivo que envuelve todos los músculos y todas sus fibras, forma las cápsulas articulares de las articulaciones, los tendones y los ligamentos. Este tejido conectivo llamado tejido fascial o fascia tiene varios componentes que le confieren una forma elástica a la par que firme.

Este tejido fascial envuelve todo el cuerpo, músculos, huesos, tendones, nervios, vasos sanguíneos y vísceras, lo que genera una interconexión de todas las estructuras del cuerpo. Este hecho además de otros, es el que explica desde la fisioterapia, que una lesión en una región concreta del cuerpo pueda afectar a otra totalmente distinta y a distancia.

Este sistema de fascias tiene una extraordinaria capacidad de deslizamiento y desplazamiento. Esta capacidad de ”movimiento“ posibilita todos los pequeños ritmos de las distintas estructuras corporales, entre ellos el conocido ritmo craneosacral, el latido del corazón, la expansión de los pulmones para poder respirar, etc.

Cada vez más técnicas de fisioterapia están dirigidas a tratar esta tan importante estructura recientemente descubierta. Las tecnicas miofascialesque tanto se utilizan en fisioterapia y osteopatía están obteniendo resultados francamente sorprendentes en la recuperación de muchas lesiones osteomusculares.

Las propiedades de la fascia son:

  • Excelente medio de transporte
  • Absorbe impactos y amortigua presiones
  • Determina la disposición de los distintos nervios y vasos linfáticos
  • Tiene una función nutritiva en cuanto a la sangre y linfa
  • Ayuda a mantener la temperatura corporal
  • Produce colágeno
  • Barrera de protección
  • Recubre cada órgano

Tras una lesión se producen entrecruzamientos de las nuevas fibrillas que se han sintetizado y se combinan de formas irregulares con las ya existentes, esto hace que se limite la elasticidad de los tejidos por la mala distribución del colágeno e impide el movimiento armónico de las fibras, generando una orientación patológica de las nuevas fibras que produce una alteración en el comportamiento del tejido dañado, generando dolor.

Las restricciones que los fisioterapeutas nos encontramos a nivel miofascial son originadas por estos cambios estructurales en las fascias. Si estas alteraciones no son tratadas en el momento indicado pueden dar lugar a dolor referido y cronificado, y a alteraciones en la biomecánica estructural del organismo produciendo dolores sordos y difusos difíciles de clasificar. Todo esto, además, puede provocar otros síntomas como limitación en la flexibilidad de las estructuras, altercación de la sensibilidad, adormecimiento de ciertas regiones corporales, etc.

Conclusión:

El sistema fascial es de suma importancia en la salud del resto de los tejidos corporales y en la biomecánica del organismo, forma una enorme red ininterrumpida que conecta los distintos sistemas del cuerpo humano, y por ello deberemos prestar atención a su correcto mantenimiento y conservación. El desequilibrio de esta estructura provocará restricciones de movimiento, nutrición, transporte y absorción de impactos que generarán patología y dolor. Su tratamiento con fisioterapia y/u osteopatía deberá ser fundamental en la correcta recuperación del equilibrio del sistema y para ello habrá que acudir a nuestro fisioterapeuta de confianza para que evalúe y trate de la forma más adecuada el problema fascial que se haya producido.

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